Cualquier profesional puede cometer un error. Una omisión, un retraso, un consejo incorrecto. Si un cliente te reclama por daños derivados de tu actividad profesional, el seguro de RC Profesional cubre los costes legales, las indemnizaciones y la defensa jurídica.
Desde profesionales colegiados con seguro obligatorio hasta freelances y consultores independientes.
Obligatorio por el Colegio de Médicos. Cubre errores de diagnóstico, tratamientos, prescripciones y actos médicos.
Obligatorio en muchos colegios de abogados. Cubre asesoramiento incorrecto, plazos perdidos, errores procesales.
Cubre errores de proyecto, defectos de diseño, supervisión de obras, cálculos estructurales. Habitual en pliegos de contratación pública.
Consultores de empresa, asesores financieros, coaches ejecutivos, expertos en marketing. Cubre perjuicios derivados de consejos u omisiones.
Programadores, diseñadores web, administradores de sistemas. Cubre fallos de software, pérdida de datos, ciberincidentes derivados del servicio.
Fotógrafos, videomakers, publicistas, periodistas. Cubre infracción de derechos de imagen, errores en campañas, incumplimientos de entrega.
Formadores, coaches, profesores particulares. Cubre reclamaciones por resultados no obtenidos, contenidos incorrectos o daños durante la formación.
Peritos judiciales, tasadores, técnicos de prevención. Cubre errores en informes periciales, tasaciones incorrectas, dictámenes que causan perjuicios.
No ves tu profesión? Consúltanos — tenemos cobertura para prácticamente cualquier actividad profesional.
Sin letra pequeña. Te explicamos exactamente qué situaciones cubre.
Base de reclamaciones (claims-made): La mayoría de pólizas de RC Profesional funcionan en base a reclamaciones: cubre las reclamaciones recibidas durante la vigencia del seguro, independientemente de cuándo ocurrió el hecho. Es importante no dejar de renovar sin cobertura de cola. Te explicamos esto en detalle antes de contratar.
El capital asegurado debe ser proporcional al volumen de facturación y al riesgo de reclamación de tu actividad.
Precios orientativos. El precio real depende de la profesión, facturación anual, número de empleados y siniestralidad previa. Algunos colegios profesionales fijan el límite mínimo obligatorio.
Resolvemos las dudas más habituales entre profesionales.
La cultura de reclamación ha crecido enormemente. Los clientes son cada vez más conscientes de sus derechos y más propensos a reclamar cuando consideran que un profesional les ha perjudicado.
Incluyendo honorarios de abogado, costas del proceso, peritos y la eventual indemnización. Sin seguro, estos costes recaen sobre el patrimonio personal del profesional.
Durante todo ese tiempo necesitas defensa jurídica. La RC Profesional cubre los honorarios del abogado durante todo el proceso, independientemente del resultado final del juicio.
A pesar de que cualquier empresa de servicios podría recibir una reclamación de un cliente en cualquier momento. La prima de una RC Profesional suele ser deducible como gasto de actividad económica.
Sin compromiso. Un asesor especializado en seguros profesionales te contacta a la mayor brevedad.